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Liturgia

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Qué es el Tiempo de Adviento y cuánto dura.

El Tiempo de adviento es la primera etapa del Año litúrgico cristiano. Durante el tiempo de adviento, que dura aproximadamente cuatro semanas, nos preparamos para celebrar la Navidad en la que conmemoramos el nacimiento de Jesús, la Encarnación del Hijo de Dios.

Cuáles son las características propias del Adviento

Durante este tiempo los ornamentos litúrgicos son de color morado porque es un tiempo de preparación en el que debemos intensificar la oración y nuestro esfuerzo de perfección, intentando hacer mejor lo que tenemos que hacer y ofreciendo a Jesús pequeños sacrificios que nos ayudan a fortalecer nuestra voluntad y expresan nuestro amor a Él. Pero no por eso es un tiempo de tristeza, sino de alegría y de esperanza.

La Virgen María nos enseña a vivir el Adviento

Este es un tiempo en el que tenemos que mirar mucho a la Virgen María y fijarnos en Ella para ver cómo Ella esperaría a su Hijo Jesús. Como María esperaría el nacimiento de Jesús llena de alegría, nosotros tenemos que esperar la Navidad con alegría, porque es la fiesta del nacimiento de Jesús. Como Ella prepararía su casa y todo lo necesario para cuando naciera Jesús nosotros tenemos que preparar nuestro corazón porque es la “casa” donde Jesús quiere vivir. Tendremos que limpiarle de todas las cosas malas que hay en él: nuestros malos sentimientos y malos comportamientos y adornarle con nuestros buenos sentimientos y nuestras virtudes. A esto nos va ayudar de manera especial recibir el sacramento de la Reconciliación.

La corona de Adviento y el Belén
Hay otras cosas que nos ayudan a vivir mejor este tiempo. Por ejemplo la Corona del Adviento que se pone en las iglesias y en las capillas de los colegios. Encender cada semana una nueva luz es símbolo de nuestro camino hacia la Navidad.
También podemos ir pensado cómo vamos a hacer el Belén y preparando con cariño y alegría lo que sea necesario para ello. El Belén es el corazón de las Casas de María en la Navidad. Contemplarle nos ayuda a no olvidar la razón de las fiestas: que Jesús nació, que por amor quiso vivir en el mundo, entre los hombres, hacerse uno de nosotros. Reunida en torno al Belén toda la familia, rezaremos y cantaremos llenos de alegría porque sabemos que Dios nos ama.