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Encuentro Anual 2013

Los días 23 y 24 de noviembre, coincidiendo como todos los años con la festividad de Cristo Rey, Mª. Soledad Cosmen, presidenta de la Asociación, y Marisa Cisneros, miembro de Domus Mariae, viajamos a  Lérida, con el fin de visitar y pasar dos días de convivencia con el grupo que Domus Mariae tiene allí.

El viaje los realizamos en AVE y resultó muy agradable, ya que apenas notamos la distancia. Cuando nos quisimos dar cuenta ya estábamos allí. Ya en Lérida, nos hospedamos en la Academia Mariana, un bello edificio neoclásico, estupendamente restaurado, donde nos acogieron muy bien y nos dieron toda clase de facilidades.

Nos reunimos con el grupo en la Catedral Nueva a las 18 horas para incorporarnos a la Eucaristía que a esa hora celebró Mosén Lax, por las vocaciones sacerdotales. Después de la Eucaristía, hubo unos minutos de Exposición del Santísimo por la misma intención. Durante todo el mes de noviembre se han venido celebrando en todas las Diócesis de Cataluña Eucaristías por las vocaciones sacerdotales y el día 23 el turno lo correspondió a la Diócesis de Lérida.

Al terminar, nos dirigimos al Colegio del Inmaculado Corazón de María, donde tuvimos la reunión de grupo. Asistieron seis personas y el consiliario de Domus Mariae en Lérida, Mosén Lax.

Mª. Soledad Cosmen dio una charla sobre el carisma titulada: Para que deis fruto y vuestro fruto permanezca” “María modelo de santidad”.

 Uno de los problemas de Domus Mariae y de toda la Iglesia, es ver que no crecemos, y esto nos puede llevar a actitudes derrotistas; por eso, nos invita a tener como modelo a María.

 Este carisma lo ha elegido Jesús como instrumento de la nueva evangelización, con una finalidad clara: el apostolado familiar. Hoy, más que nunca, es necesario evangelizar la familia y evangelizar desde la familia y, para ello, ha elegido personas concretas. Estas personas somos cada uno de los miembros de Domus Mariae. Pero, nos podemos preguntar, ¿cómo voy yo a sacar adelante a Domus Mariae? De esto es, precisamente, de lo que habló.

 Nos recordó que, precisamente el día 24, coincidiendo con la Solemnidad de Cristo Rey, se clausura el Año de la Fe, inaugurado por Benedicto XVI, con la Carta Porta Fide, en la que nos invitaba a una “auténtica y renovada conversión al Señor”. Si queremos que Domus Mariae dé frutos y nuestros frutos permanezcan es preciso que nos convirtamos.

 Está convencida de que la supervivencia de Domus Mariae está en la santidad de sus miembros.

 Nosotros, Casas de María, en ese camino de la santidad, debemos volver nuestra mirada a María. Debemos preguntarnos con frecuencia: ¿Qué haría María en esta circunstancia? ¿Cómo lo haría María?

 Habló de tres aspectos claves que nos ayudan a crecer en santidad y que, por lo tanto, son la clave de que Domus Mariae dé frutos y sus frutos duren:

 ØMaría Fiel cumplidora del Plan de Dios sobre ella.

§El hogar de Nazaret modelo de santidad.

ØMaría Servidora.

§El Servicio como actitud vital de su vida.

§María modelo de Servicio: Discípula y Misionera.

§La Casa de Isabel, como primera Casa de María.

ØMaría Testigo de las Maravillas d Dios. Su corazón santuario en el que guarda agradecida la memoria de Dios y la difunde.

1.   María Fiel cumplidora del Plan de Dios sobre ella

 El hogar de Nazaret modelo de santidad

 La mayor aspiración de los miembros del hogar de Nazaret era cumplir  el Plan de Dios. También nosotros debemos tener como meta de nuestra vida cumplir el Plan de Dios y ayudar a que los miembros de nuestra familia cumplan el plan que Dios le haya asignado. Para cumplir ese plan tenemos un medio eficaz: leer la Palabra de Dios, meditándola, haciendo oración de ella, y viviéndola. Señala los siguientes puntos:

 -   La lectura reposada de la Palabra de cada día, en la que Dios nos propone el plan que quiere que hagamos.

-   Compromiso de vivir esa Palabra en un punto concreto.

-   Plasmar ese compromiso en los distintos ambientes.

-   Convivir con Jesús, como lo hacía María y encarnarle en nuestra vida.

Solo con nuestras fuerzas no podemos vivir la Palabra de Dios. Jesús, en su providencia, nos ha dejado los medios que necesitamos: los Sacramentos, sobre todo el del Perdón y el de la Eucaristía.

 2.   María Servidora

Entramos en el segundo aspecto clave que nos ayudan a crecer en santidad y que, por tanto, es esencial para que Domus Mariae dé frutos y sus frutos duren. Aspecto íntimamente relacionado con el Amor.

Hay que destacar que, el primer servicio que un cristiano puede prestar, es el de ser misionero, es decir, evangelizar, porque esa fue la misión de Jesús: traernos la buena noticia de la salvación y hacerla eficaz mediante su muerte y resurrección.

Servicio como actitud vital de su vida.

Enumera diferentes momentos de la vida de María en la que se manifiesta esta actitud vital de servicio: En la Anunciación, en la Visitación a su pariente Isabel, en las Bodas de Caná, al pie de la Cruz. Luego acompañando a la Iglesia en sus primeros pasos y también en la Casa del Discípulo amado de Jesús.

María modelo de Servicio: Discípula y Misionera.

El primer servicio que un cristiano puede prestar es el de ser misionero, el de evangelizar.

En la Vigilia de oración con los jóvenes en la JMJ de Río de Janeiro, el Papa Francisco pedía “Que María nos enseñe con su vida qué significa ser discípulo misionero…” y pasaba a explicar cómo María fue discípula y misionera.

María no se conformó con ser la Madre de Dios, sino que se sintió responsable y se puso en camino para ayudar a su pariente Isabel. Esto fue un gesto de amor y un servicio concreto. No se guardó el regalo de ser la Madre del Verbo para ella sola, sino que se sintió responsable y lo compartió.

Se pregunta si nosotros, Domus Mariae, que hemos recibido tantos dones de Dios, nos comportamos como María; si somos capaces de poner nuestra vida al servicio de los demás y al servicio de Domus Mariae

 La Casa de Isabel, como primera Casa de María.

 En la casa de Isabel se "reunieron" María e Isabel y se comunicaron las maravillas que Dios había hecho con ellas. Nosotros, "Domus Mariae", al reunirnos semanalmente, debemos mirar a la Casa de Isabel, transformada en casa de María por la presencia real de Jesús en el seno de María y, al comunicarnos las maravillas que Dios ha hecho con nosotros durante la semana, debemos ofrecer lo mejor que somos y tenemos y abrirnos al don de quienes forman el Grupo.

 3.   María Testigo de las Maravillas d Dios. Su corazón santuario en el que guarda agradecida la memoria de Dios y la difunde.

 Debemos ser testigos de las maravillas que Dios hace en nosotros y, muy concreto, de las que hace a través de nuestra pertenencia a Domus Mariae.  Siguiendo las palabras que decía el Papa Francisco a los catequistas, con nuestro carisma podemos llevar a los otros la memoria de Dios, ya que la memoria de Dios está en su Palabra, que leemos cada día y ponemos en común en los grupos.

¿Cuándo leemos la Palabra de Dios y buscamos el compromiso para vivirla, pensamos en hacer legible el Evangelio? ¿Nos esforzamos en que Domus Mariae como Asociación sea Evangelio, la gente pueda leer en ella el Evangelio?

Concluye la charla afirmando que la supervivencia de Domus Mariae es una cuestión de santidad y, por ello, cuestión de Amor. Solo podrá sobrevivir Domus Mariae si crece en el amor, que reconozcamos que éste es un don de Dios y lo conservemos y compartamos.

Dejémonos amar por el Señor, vivamos con alegría nuestro ser Domus Mariae, reconozcamos a Domus Mariae como un regalo que el Señor nos ha hecho. Jesús nos dará la fuerza necesaria para llegar hasta el final. En la perseverancia, al estilo de María, encontraremos la santidad y sólo así otros leerán en nosotros el Evangelio y aceptarán el reto del Amor; sólo así, seremos  capaces de hacer que Domus Mariae dé frutos y su fruto dure, en definitiva: Domus Mariae siempre viva dando los frutos a los que está destinada. Es el reto del Amor.

Una vez terminada la charla de Mª Soledad se abre un coloquio.

Mosén Lax dice que se ha entendido la charla perfectamente, le parece que está más claro que la Hoja que se manda mensualmente.

Soledad aclara que la Hoja de Domus Mariae consta de varias partes: un editorial, un resumen de la Homilía de D. Juan Bautista y unos apuntes de Hortensia. Es consciente que se reciben muchos papeles, pero la Hoja no es para leerla de un tirón, sino poco a poco.

Mosén ve que el grupito que se reúne semanalmente vive todo lo que se ha dicho, otra cosa es vivirlo a la perfección. Lo que se ha dicho es muy sencillo y muy claro, son pautas para nuestra vida.  Éste y otros grupos similares son la esencia de la Diócesis de Lérida; antes había más, pero hoy se va más por lo social. Debemos seguir por el camino que vamos y sentirnos siempre acompañados por la palabra de Dios.

Habló también de un proyecto que viene pensando pero que se siente limitado para intentar ponerlo en marcha.

Mª. Soledad le anima a llevarlo a cabo sin miedo al fracaso porque debemos imitar a Jesús que fue valiente, y dice que hay que insistir en que los padres lean la palabra de Dios con sus hijos. Concluye que vamos a pedir para que Dios le dé fuerzas.

Después de la reunión, y como ya era la hora, fuimos a un restaurante cercano a cenar. La cena, además de estupenda, resultó muy agradable. Fue un momento para hablar y compartir con este grupito; ya que tenemos muy pocas ocasiones de hacerlo.

Una vez en la Residencia, terminamos el día rezando el Rosario en la capilla.

El domingo 24, Festividad de Cristo Rey, amaneció muy soleado. Tuvimos otra ocasión  de comprobar lo bien que nos acogieron en la Residencia, pues nos pusieron un copioso desayuno, y, después del rezo del Laudes en la capilla, Dolors nos llevó de visita turística por Lérida.

Fuimos dando un paseo por la ciudad y visitando de paso algún monumento para terminar en las adoberías del siglo XIII. Estas adoberías se han restaurado recientemente y se consideran las mejores de España de este tipo. El nombre de adobería se da al obrador preindustrial donde se realizaban los diferentes trabajos para convertir la piel animal en cuero.La guía tuvo la deferencia de hablar en español por nosotras y nos explicó muy bien las diferentes partes y etapas de esta construcción. Resultó muy interesante.

Después de esta visita turística, nos dirigimos de nuevo al Colegio del Inmaculado Corazón de María para celebrar allí la Eucaristía. Estuvo muy bien preparada por las personas del grupo y fue muy entrañable.

La homilía de Mosén, llena de cercanía y sencillez, nos ayudó a comprender lo la Iglesia quiere expresar con la Solemnidad de Cristo Rey. También nos hizo reparar en cómo, la Carta a los Colosenses, proclamada en la Liturgia de la Palabra, pone de manifiesto la manera sublime en la que San Pablo, formado a los pies de un gran rabino, Gamaliel, había penetrado en el conocimiento de Jesucristo. Jesús, Hijo querido del Padre, por quien han sido hechas todas las cosas, que nos ha redimido con su pasión, muerte y resurrección, que ha hecho visible lo invisible de Dios, cabeza de la Iglesia, que nos reconcilia y nos da la paz. Al hablar de cómo Jesús hace visible lo invisible de Dios nos dijo que Sor Isabel de la Cruz decía que deseaba ser cristal que dejase transparentar la imagen de Cristo y cómo nosotros deberíamos tener este anhelo. También aludió a la primera lectura, a la figura del rey David, al que su pueblo lo quiere como rey porque lo cuidaba y protegía, y que, cuando peca gravemente, se arrepiente con un dolor sincero y toda su vida llora su pecado. Hizo referencia a la charla de Mª Soledad, de la tarde anterior y puso énfasis en los aspectos resaltados en ella para vivir la santidad y así hacer posible que Domus Mariae dé frutos y permanezca: Sabernos elegidos por Dios para un plan concreto y, como María, ser fieles cumplidores de ese plan; ser servidores al estilo de María y guardar memoria de las maravillas de Dios, escuchando su Palabra, guardándola en el corazón, reconociendo las maravillas que Dios hace en nuestra vida y comunicándolas como hizo María, para que otros puedan leer en nosotros el Evangelio y así llegar a querer también seguir a Jesús.

En cuanto al Evangelio resaltó la diferente actitud de los dos malhechores y la infinita misericordia de Jesús. Expuso otras muchas y bellas ideas que avivaron en nosotros el deseo de ser verdaderas Casas de María en las que Jesús reine, capaces de despertar en otros ese mismo deseo para que, de la mano de María, Jesús reine en todos los corazones y en todas las familias.

Ya al final, con la acción de gracias, Rosa tuvo unas palabras muy amables hacia todos, agradeciendo también a las religiosas del colegio la buena acogida que nos dispensan siempre.

Después, nos dirigimos el grupo al mismo restaurante de anoche a comer. De nuevo, pudimos degustar una comida muy buena y hacer convivencia entre nosotros.

Una vez terminada la comida, y antes de volver a Madrid, un grupito se dirigió de nuevo al Colegio del Inmaculado Corazón de María para visitar a M. Asunción, la religiosa que durante muchos años acompañó a Domus Mariae en Lérida y ahora, por su edad, no puede hacerlo aunque, como pudimos comprobar, aún lleva al Grupo en el corazón.

Con la esperanza de que esta visita tenga sus frutos, regresamos a Madrid contentas por la buena acogida que tuvimos. Ya aquí vamos a seguir teniendo presente al grupo de Lérida en nuestras oraciones y, ahora, de un modo especial, vamos a pedir por Mosé Lax y su apostolado por Domus Mariae.

Crónica de Marisa Cisneros