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Evangelio según san Lucas 13,1-9 |
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Las personas a veces somos muy duras juzgando a otros y nos falta siempre paciencia ante los defectos de los demás, también cuando vemos que no conseguimos de ellos lo que queremos. Incluso los padres y los educadores creen en ocasiones que su hijo o su alumno nunca va a ser como ellos intentan educarlo. Y cada uno de nosotros a veces "desesperamos" de nosotros mismos, nos creemos que nunca seremos capaces de conseguir lo que nos proponemos, de ser mejores en esto o aquello. Pero Jesús nos enseña que sí hay Alguien que confía siempre en nosotros: Dios, nuestro Padre. Y Alguien que siempre pide una nueva oportunidad y nos ayuda para que la aprovechemos: Jesús. En esta tercera etapa de nuestro camino hacia la Pascua quizá nosotros también empezamos a cansarnos y pensamos que no merece la pena seguir. Pero hoy Jesús, que nos quiere, nos da ánimo, nos invita a arrepentirnos, a no creernos mejores que los demás —que es otra tentación en la que caemos fácilmente—. El es el viñador de la parábola que va a ayudarnos para que demos el fruto que Dios espera de nosotros. |
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Lee el Evangelio y copia en tu cuaderno la frase que más te ha gustado o resume la idea que te parece más importante: |
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