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Vida y procreación

La Vida es siempre un bien

 

Frente al mal, está el bien;  frente a la muerte, la vida (Sir 33,14)

La Iglesia en España celebra la VII Jornada por la Vida, que es una invitación

  • a la oración y
  • proclamar el valor sagrado de toda vida humana desde su comienzo en la fecundación hasta su fin natural.

De esta oración debe brotar un compromiso decidido para vencer al mal a fuerza de bien, a la «cultura de la muerte» promoviendo una cultura que acoja y promueva la vida.

 El misterio de la Encarnación del Señor nos invita a considerar la grandeza y dignidad de la vida humana.

  • Como nosotros, el Hijo de Dios comenzó su vida humana en el seno de su Madre.

 Por eso, este misterio nos recuerda que

  • desde el momento de la concepción, la vida humana tiene un valor sagrado que todos debemos reconocer, respetar y promover:
  • «la vida del hombre es don de Dios, que todos están llamados a custodiar siempre»

La sociedad española se ha sentido conmovida por ciertas prácticas abortivas y la crueldad de los medios utilizados para ocultarlas.

Aun considerando como un gran avance el cese de la práctica ilegal del aborto, la acción genuinamente moral y humana sería la abolición de la «ley del aborto», que es una ley injusta.

Invitamos a los fieles a que eleven su oración al Señor para que ilumine la conciencia de nuestros conciudadanos, especialmente la de los políticos.

  • o  Que el Dios de la vida les ayude a comprender y remediar el enorme drama humano que el aborto supone para el niño en el seno de su madre, para la propia madre, y para la sociedad entera.

La ley del aborto debe ser abolida, al tiempo que hay que

  • o  apoyar eficazmente a la mujer, especialmente con motivo de su maternidad, creando una nueva cultura donde las familias acojan y promuevan la vida.
  • o  Una alternativa importante es la adopción.

Nos dirigimos ahora a los católicos para recordarles sus obligaciones morales y de conciencia.

  • Ningún católico, ni en el ámbito privado ni público, puede admitir en ningún caso prácticas como
    • el aborto,
    • la eutanasia o
    • la produccióncongelación y manipulación de embriones humanos.
  • La vida humana es un valor sagrado, que todos debemos respetar y que las leyes deben proteger.

No puede sostenerse que el aborto es inadmisible para un católico pero que esto no obliga al que no lo es.

La vida es una realidad maravillosa que no deja de sorprendernos. Cuantos más datos nos proporciona la ciencia, mejor podemos comprender que la vida del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, es un misterio que desborda el ámbito de lo puramente bioquímico.

En su constante progreso, la ciencia afirma cada vez con más fuerza que desde la fecundación tenemos una nueva vida humana, original e irrepetible, con una historia y undestino únicos. Una vida que tiene que ser acogida, respetada y amada: «es compromiso de todos acoger la vida humana como don que se debe respetar, tutelar y promover, mucho más cuando es frágil y necesita atención y cuidados, sea antes del nacimiento, sea en su fase terminal»

Extraído de la Nota de los Obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida

VII Jornada Nacional por la Vida. Marzo de 2008