madrid

lleida

figueres


btn contacto

 

 

 

 

 

 

Oración para comenzar la lectura de la Palabra de Dios

Señor, habla a mi alma con la fuerza de tu Palabra.

Hazme comprender lo que en ella me quieres decir.

Dime, Señor, lo que yo puedo darte.

Aquí estoy para hacer tu voluntad. Amen

ModoLecturaEnlace

OracionGrupoEnlace

 

27 de febrero de 2020

Jueves después de Ceniza

Dt 30,15-20 / Sal 1,1-6 / Lc 9,22-25

T. El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a si mismo?". (Lc 9, 22-25)

C. Seguir al Señor en todo aquello que me vaya pidiendo a lo largo del día, sabiéndome negar, para ayudar a quien a mi lado lo necesite y cargando con alegría con la cruz que el vivir me depare.

R. Lo que te propones es saber perder la vida por Jesús, lo que Benedicto XVI llamó martirio incruento en el ángelus tras ser proclamados beatos 498 mártires asesinados en España en la década de 1930, y del que dijo que “es el testimonio silencioso y heroico de tantos cristianos que viven el Evangelio sin componendas, cumpliendo su deber y dedicándose generosamente al servicio de los pobres”. El mundo necesita de ese martirio, pídele al Señor que te ayude en tu propósito.

 

Oración al terminar la lectura de la Palabra de Dios

He aquí la Esclava del Señor.

Hágase en mí según tu Palabra.

(Lc 1,38)

Señor, ayúdame a guardar en mi corazón

la Palabra que has enviado a mi alma.

Tú me has dado el querer aceptarla,

dame también el poder realizarla en mi vida.

Por Jesucristo, nuestro Señor.